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El camino que recorre el oxígeno hasta llegar a nuestros pulmones empieza en la nariz y la boca, de allí pasa a la tráquea que lo conduce hasta los bronquios, quienes lo trasladan a los bronquiolos y éstos a los alveolos para, finalmente, acabar en nuestros pulmones.
Se produce bronquitis cuando nuestros bronquios distinguen sustancias tóxicas en el oxígeno inhalado o bien al contagiarse con virus o bacterias. Esto los irrita y se inflaman, haciendo reaccionar a los pulmones, que generan mucosidad para atrapar a las partículas dañinas. Pero dicha inflamación, y la consecuente mucosidad, no deja circular al aire con normalidad y experimentamos episodios de tos, sibilancias y dificultad para respirar.
Podemos sufrir dos tipos de bronquitis, con síntomas y causas propias de cada tipo:
También conocida como ‘resfriado de pecho’, tiene su origen en un virus o una bacteria, que suele ser el mismo que provoca gripes y resfriados, por lo que es contagiosa. Sus síntomas son:
Las personas con bronquitis aguda suelen recuperarse en días o semanas.
Es un tipo de enfermedad pulmonar incluida en el grupo de enfermedades obstructivas crónicas (EPOC). La causa principal de la bronquitis crónica es el consumo de tabaco, aunque puede deberse a la inhalación de otras sustancias tóxicas, como químicos, polvo o contaminación ambiental. No es contagiosa y sus síntomas son:
Y, en casos graves hay que sumar:
La tos, en enfermos de bronquitis crónica, puede durar meses, años o el resto de su vida.
Del mismo modo que la causa y los síntomas de la bronquitis varía si padecemos bronquitis aguda o crónica, el tratamiento también es diferente.
Es autolimitada y desaparece por sí sola, en menos de tres semanas. Aún y así, para paliar sus molestos síntomas podemos:
No tiene cura, pero sí existen tratamientos para aliviar sus síntomas o retrasar el progreso de la enfermedad:
Cuando un menor padece bronquitis, la recomendación es acudir al médico a que nos indique el tratamiento más adecuado a seguir, según su edad, su peso y si sigue o no algún otro tratamiento farmacológico.
Si nos estamos preguntando qué plantas medicinales pueden ayudarnos a paliar los síntomas de la bronquitis, saber que existen múltiples opciones, entre las que destacamos:
El uso de plantas medicinales con fines terapéuticos es un proceso de medicación que debe ir acompañado siempre por un profesional sanitario. Cada persona es diferente, aquello que funciona en una puede no funcionar en otra. Pregunta en la farmacia por la planta medicinal más adecuada a tus síntomas y tu situación particular, así como por la forma correcta de sacarle el mayor partido.